domingo, 12 de junio de 2011

Esto es un paréntesis

Ahí va un pequeño texto de un gran amigo, espero que os guste, es la primera vez que comparto algo que no sea mío! :

 ( leer escuchando: http://www.youtube.com/watch?v=camtQULMLtA&feature=related )



Pasan los minutos, las horas y los días y yo aun no te puedo sacar de mi mente, por qué?
Sé que simplemente seré en tu vida un destello fugaz de una noche de primavera. Pero que cambiaste en mi? que no soy capaz de olvidarte! Pensabas en lo monótona que sería aquella noche,  pensabas en lo aburrida que seria, no sé si fue la noche, la lluvia o la música pero yo deseaba estar ahí en aquel momento en el que nuestros labios se juntaron y el mundo se detuvo por unos instantes, ese momento en el simplemente cerré los ojos y pude darme cuenta de que los sueños se cumplen y las barreras no existen
Si, aun recuerdo tu forma de bailar y todos los pequeños detalles que me hicieron darme cuenta de que te quería y que el tiempo era muy subjetivo, nos sentamos y me preguntaste la hora, mire el reloj y ya eran las 6, pero no, yo no quería que esa noche tan especial acabase, el sol salía y la gente se marchaba.
Caminábamos con rumbo fijo, tú con los tacones en la mano, porque a pesar de las molestias los seguiste usando.  Llegó el momento de despedirnos, y tú, solo tú eras capaz de detener el tiempo en aquel instante tan especial,  y de que recuerde cada detalle como si se me fuese la vida en ello aún recuerdo el móvil sonando y el coche rojo que iba pasando. Pero sobre todo… a ti. 

Nos despedimos y seguimos nuestros caminos, pero miraba hacia detrás y veía como te ibas alejando, como un sueño que aparece y se difumina lentamente. 

Aun me arrepiento y me pregunto por qué no me quede a  ver el amanecer junto a ti, pero sé que los sueños se cumplen y que este es uno más de ellos.

By: Roger

Sonrisa de soslayo

http://www.youtube.com/watch?v=4_UG8SpF3Yw

Hola amigos, después de mucho tiempo, he decidido escribir algo de prosa: mi cuerpo pide una de esas evacuaciones mentales por escrito... Habrá que hacerle caso.

Hoy me gustaría describir un sentimiento bastante difícil de definir... Aquél por el cual ni una preciosa tarde de verano te reconforta y las palabras se desbordan en el bidé repleto de pensamientos incompletos, superando asimismo el límite de un ser mortal a comprender una situación.
Desilusión, por anhelar lo imposible, pero a la vez rozarlo con las yemas de los dedos en el mundo de los sueños, paradoja imaginaria sumamente cruel que atormenta cada despertar, congoja en este corazón ausente; se halla de viaje, por lejanos parajes, en busca de algo que teme no encontrar, pero no cesa en su cruzada, pues lleva tatuada la palabra esperanza en un costado que procura no enseñar a nadie. Teme la burla. La distancia es directamente proporcional al dolor.

En este mundo de ladrones y dementes, ando en busca de un alma pura, alguien que sepa hacerme sonreir con una simple mirada... Suplicando al viento que me lleve contigo paso los días, no importa el momento, ni la circunstancia; sólo que estos brazos se fundan con tu persona al final del viaje.
Suplicándote... Que bajes la vista y te des cuenta de que sigo aquí, hecho un ovillo envuelto de incertidumbre.
De qué vale crear un agujero negro en mi pecho, si te encuentras tan lejos que el radio de atracción no llega hasta tí.

Es triste sentir que algo te falta cuando no hablas con esa persona, el goteo de las horas que pasan paulatinamente, cada vez más lentamente. La incertidumbre de si volverás a oir otra vez esa risa apagada al dia siguiente acompañada de otra mirada tímida y una sonrisa de soslayo firmada por tu picardía. Echo de menos esos "vales por una sonrisa" que me entregabas si estaba triste. El timbre cálido de tu voz brilla por su ausencia, e irremediablemente apaga poco a poco este corazón ausente.

Prefiero un atardecer a tu lado que mil lágrimas que me ahoguen en el lago de la soledad. ¿Puedes oír al cielo llorar?

This soft rain are the tears of my angel, that which has always rested with me... But now he's gone.

martes, 29 de marzo de 2011

Remember...

He rescatado algo que escribí en un momento de lucidez a una chica especial para mí, ¿recuerdas Laura?

Arriésgate, sí, tú, a sumergirte en el fondo de mi ser, provocarás un precioso amanecer,
en el pico de tus labios clavaré la bandera que denota a dónde llegó tu parecer,
hastío, pobredumbre causas en mi ser cuando me levanto las mañanas y no está tu ser
Ven, háblame, caricaturiza mis deseos en un paisaje alpino entre tus preciosos ojos eso es...
ensamblemos con éxito, todas las partes de nuesto ser... hagamos de la vida un dulce atardecer.


Ven, ámame, a la luz de la luna yo te quiero enrojecer, llenaré tu corazón de sentido placer,
enséñame, sí, tú, todo aquello en lo que crees, todo aquello que por mí puedes hacer,
sí, dime al oído, muy bajito, como me gusta a mí, que tu dulce mirada me hace paulatinamente renacer,
oh, sí, :), locura es lo que siento, hacia esa sonrisa que adoro, fruto insano del jardín del eterno creer.

viernes, 11 de marzo de 2011

Try to be cool

Through the mirror of your eyes,
I wanna find some happiness,
I wanna find an small light,
Lucky one wandering the sky.


Yeah, tell me the truth,
are these real or just illusion?
I heard a little sweety buzz,
are bees coming wrong?


No, they just found the real sweetness.

martes, 22 de febrero de 2011

Oda a la apatía


Brisa matinal,
instinto animal,
suspiro sutil,
instinto pueril.
Mirando cansada,
esa frágil hada,
destila desgana,
desgana arcana.
El ruiseñor calla,
el álamo llora,
pues la pobre haya,
antaño añora.
Frágil testimonio,
privó del derroche,
el cruel demonio,
a la dama d' noche.

domingo, 6 de febrero de 2011

El tiempo...

Dicen que se trata de algo inmaterial, algo intangible que nadie sabe si existe realmente... Es el culpable del paso de los días, y le tengo bastante manía por ello; atrás quedó esa ansia pueril de hacerse mayor cuanto antes... Ahora me ocurre lo contrario: observo el devenir de las horas en mi gastado Casio, esos numerillos que sigilosamente siguen su hipnótico ciclo escondidos detrás del rayado cuarzo... Y pienso el por qué de tan injusta y peligrosa regla temporal... Yo no quise crecer, y una vez lo hice, todo empezó a correr y no hay quien pare este carro. Por favor, que alguien me dé el freno de mano de mi vida, quiero detener esto. Quiero poner una pauta, quiero sugerirle a los segundos que se apiaden de mí cuando menos puedo disfrutarlos, que me guarden un pequeño rincón en esa obra que cada día formamos con pequeños cachitos de alegría, pues me gustaría interiorizarla y hacer así más llevadero este suplicio.

Duele entender esas lecciones de literatura, que en su tiempo podían resultar pesadas... Pero enseñan muchos valores, y entre otras cosas... El ansia de muchos virtuosos, por hacer cosas, sus temores, su debilidad...
A  mí en concreto me llamó la atención Miguel de Unamuno, y os parecerá gracioso. Ese viejo loco, ¿verdad? Pues no sé si empiezo a tener un problema, pero con 19 años ya pienso la mejor forma de no hacerme viejo, de vivir más allá de la muerte. Para él había distintas formas de hacerlo. Una era a través de los hijos, y llámenme egoísta, pero quisiera poder vivir siempre para poder enseñar a toda mi descendencia, ¿os imagináis una familia inmortal? Sin penas, en comunión, doy por hecho que sin ningún tipo de problemas. Claro que igual no cabríamos en este planeta, pero es un concepto que estimula mi memoria: sería bonito no perder a los seres queridos.
La otra manera de hacerlo, era mediante la escritura: el hecho de que alguien te leyera mantenia viva tu esencia en la mente de las personas... Interesante, y podría ser alentador... Pero yo no quiero eso, no.

Nadie quiere dejar de disfrutar cada amanecer, cada puesta de sol, cada amistad, cada chispa de conocimiento, cada caricia del viento, cada abrazo de un ser querido. ¿Por qué se fueron tantos? ¿Por qué nos dejaron aquí sin consuelo alguno? Buenas personas que un día te das cuenta de cuánto hicieron por tí y sólo puedes agradecérselo con el recuerdo y el deseo de revivir tantos buenos momentos... Sólo algunos de los que lean esto sabrán a quien me refiero, pocos. Y es que la vida nos dice que no todo está perdido, todavía quedan personas por las que vale la pena hacer realidad tus sueños. Personas que sonreirán y se llenarán de tu sonrisa del deber bien hecho. ¿Por qué se deben ir algún día? Igual que me iré yo, total, otra mísera alma mortal. Es triste.

Cabrea muchísimo que el miedo a hacer las cosas, la cobardía, a veces pueda a ese sentimiento tan puro, como es el hacer algo con la certeza de que si lo haces bien, vas a hacer feliz a una persona que te quiere. Cómo veis, me he desviado un poco del tema, pero es tal el cúmulo de pensamientos que atormentan mi mente, que esto no deja de ser una lluvia de ideas, de esas que si dejas fluir forman un hilo que más tarde puedes recoger y guardar enrollado en un cajón de tu mesilla.

Pero volviendo al tema principal... Díganme, ¿cual es el causante de nuestro deterioro físico? No somos máquinas... Pero ahora la verdad es que casi existen piezas de recambio para cualquier achaque. Alguno dirá el efecto del aire, y es cierto. Igual que el comer. Aunque nadie lo sepa, desata los radicales libres, que poco a poco deterioran nuestro cuerpo y lo hacen envejecer. Pero sería una paradoja evitar comer porque moriríamos igual. ¿Evitar hacer deporte?, quizás; ¿Evitar respirar?, eso ya lo veo más difícil...
Siempre acabo desistiendo en el aspecto físico... Sólo me queda el más abstracto, mi mente. ¿Realmente podemos no hacernos viejos mentalmente? Cambian las costumbres, cambian las compañías, las ganas de hacer las cosas, el ansía por pasarlo bien disminuye... Quizá si nos enchufáramos un pendrive y hicieramos un backup de nuestra mente veinteañera, con ganas de comerse el mundo, seríamos siempre felices y caeríamos menos en reflexionar (como estoy haciendo yo: soy la excepción) sobre temas existenciales.

Y de qué me sirve estudiar informática, cuando en el momento de la verdad no es más que unas líneas escritas en una caché temporal... ¡Quisiera hacer un bucle del estilo "for(edad=5;edad<20;edad++){if(edad=20){edad=5;}}"!, que lo que haría sería vivir mi infancia y adolescencia de forma infinita...
Llegados a este punto empiezo a valorar si vale la pena la experiencia, o es mejor ser sorprendido cada día por cosas que no hemos aprendido nunca. ¿En qué radica tener un día de esos que parece que hayas vivido mil y una historias, simplemente por qué has sido testigo de hechos divertidos o interesantes, o acompañado de alguien especial? Cuál es el ingrediente que le falta al día a día para ser así. Que me lo digan.

Me queda el consuelo de que alguien leerá algún día estas palabras y me hará a su manera, inmortal al recordarme. Allá donde quiera que esté, me levantaré tímidamente para recrear en su mente esos momentos vividos juntos, pondré su canción favorita mientras paseamos de nuevo en esa perdida playa vestida de blanco y negro en un sueño frustrado, cuyo recuerdo engullen las olas sin remedio...

¿Qué me queda?



Quién pudiera volver a ser niño para disfrutar inocentemente de un payaso simpático.

domingo, 16 de enero de 2011

Tergiversando sueños

Buenas de nuevo, me apresuro a escribir lo que tengo en la cabeza, que no es poco. El texto de hoy, he pensado en encararlo a una cosilla sobremanera interesante: los sueños. Sí, esos etéreos mensajeros que cada día nos traen nuevas mientras dormimos. Para mí, los sueños pueden simbolizar muchas cosas: por lo general, al menos en mi caso, son una especie de mezcla entre anhelos, miedos y cosas que he pensado.
Alguien me contó una vez, que sólo recordamos aquellos sueños que hemos "vivido" un poco antes de despertarnos... Los demás los olvidamos. Fué entonces cuando empecé a reflexionar sobre el tema.

No me gusta generalizar, y menos en este asunto. Pero en mi caso es así, y creo que en la mayoría de los demás también. Aún así, es una ciencia aparte; se puede tener un día horrible, lleno de infortunios, y llegar a soñar un cálido baño en una cala desconocida en una isla del pacífico... Todo depende de nuestra imaginación. Por mi experiencia puedo decir, que los sueños son como una segunda vida, un lugar en el que poder experimentar tus temores sin sufrir al dia siguiente, puede ser algo así como un banco de pruebas. Hay veces que mi mente es consciente de lo que hace, y hay algo que me encanta hacer: me lo paso pipa tergiversando el sueño sobre la marcha, es como si tuviera el poder de dominar el tiempo, el escenario de esa pequeña obra que se monta en mi mente, los gestos de los actores y lo más importante, un papel principal sin raíles (el mío).


Estoy hablando de, por ejemplo, en una pesadilla de esas que no sabes de dónde han salido, coger una piedra del suelo y estirar poco a poco... Y ¡ras!, desaparece el oscuro decorado estampado de noche eterna llena de hombres lobo, y apareces en un precioso atardecer rojizo, abrazado a la persona que más quieres; por más lejos que se encuentre, por mucho que esté más allá del alcance de nuestra mente mortal. Lo más importante es creer en tí mismo y en el poder de tu mente: todo lo que en ella ocurra puede ser a causa del "piloto automático" de nuestra imaginación, o bien fruto de tomar  las riendas de nuestros sueños. Os recomiendo probar esto último alguna vez.

Hoy, hablando con una personilla muy importante para mí, le contaba que el mundo no se creó para ser entendido por nosotros. Es imposible. No podemos intentar comprender todo lo que nos rodea, todo lo que sucede día a día, ese porqué infinito que la rutina aleja de nuestras mentes casi siempre, por suerte. El caso es que aquello que tenemos alrededor, absolutamente todo, forma parte de una ecuación matemática con tantas variables desconocidas que seríamos incapaces de plasmarla en un papel. En ella, cada circunstancia de la vida, el más mínimo detalle, significa un factor de una incógnita que no sabemos: el pequeño guiño de una chica en un bar perdido en una noche de verano... Una conversación espontánea con una persona-puente, y digo puente porque gracias a ella conoces a 10 personas más que son amigas suyas y a la larga pueden influir en tu vida ( y a su vez, cada una de ellas te presenta otras 10, nuevos puntos de vista, y así sucesivamente). Es tan fácil conocer a alguien espontáneamente... Y yo diría incluso: cuanto más extraña es la situación, más importante se vuelve la persona en cuestión.
Por eso, no podemos resolver la ecuación de nuestras vidas, debemos limitarnos a ver pasar las cosas buenas y malas de un lado a otro de la misma, unas veces sumando alegrias... Y otras dividiendo por diez nuestro entusiasmo. Pero al fin y al cabo, así nos la dieron y no cabe otra que aceptarla.
Al menos brindo por que la arbitrariedad de todo esto me sonría. Piensa querido lector, en la procedencia de tus amistades, y verás un poquito la complejidad de lo que estoy hablando.
Una vez lo hayas hecho, súmale las cosas que están por venir y tendrás ganas de dejar de pensar y empezar a vivir.

Es mejor aceptar las cosas como son y preocuparse de disfrutar de nuestra existencia como si cada día fuera el último.